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CRECIMIENTO EN BEBÉS AMAMANTADOS

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Es común preguntarse si nuestro bebé amamantado está creciendo como debería. Si bien la cantidad de pañales que cambias son un buen indicador de si tu bebé está tomando suficiente leche, el progreso en las tablas de crecimiento también es una medida tangible.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente en abril del 2006, los “Estándares de Crecimiento Infantil” usando una muestra mundial de cerca de 8.000 niños. Para ver el informe y las tablas visita su página web, los links a las tablas están cerca del final de la página.

Las nuevas tablas serán una herramienta invaluable para padres y profesionales de la salud como una forma de detectar desnutrición, sobrepeso y obesidad, y otras condiciones relacionadas al crecimiento y nutrición de la primera etapa de la vida infantil. La premisa del estudio es que el “estándar de oro” en la nutrición infantil es la lactancia materna exclusiva por los primeros 6 meses y continuar con la lactancia después de la introducción de los alimentos sólidos apropiados.

Las tablas de crecimiento pueden ser herramientas útiles para monitorear el crecimiento del bebé “en un vistazo” pero tienen ciertos defectos. Por ejemplo, las tablas no se ajustan a las diferencias genéticas, raciales o étnicas (padres bajos en estatura tienden a tener hijos más bajos que padres altos). También pueden presentar problemas si tu bebé está en la parte inferior o superior de las tablas; sin embargo, ya que lo que se muestra es una distribución del aumento de peso normal, algunos bebés deben estar en los percentiles inferiores y otros en los superiores.

SI MI BEBÉ ESTÁ CRECIENDO BIEN, ¿POR QUÉ INESPERADAMENTE QUIERE MAMAR CONSTANTEMENTE?

Tu bebé puede haber estado amamantando a intervalos bastante regulares, ¡pero ahora sientes que estás  pasando el día entero con tu bebé al pecho! Puede haber muchas razones por las que tu bebé ha aumentado la frecuencia de las tomas al pecho. Algunas pueden ser que tu bebé está experimentando un “brote de crecimiento” (otra forma de llamarlo cuando los bebés repentinamente parecen estar inagotablemente hambrientos) o que tu bebé está luchando contra una enfermedad. Cualquiera sea la razón, encontrar un lugar cómodo para amamantar a tu bebé, con suficientes bocadillos y agua, puede hacer que este tiempo pase más rápido.

Algunas veces un aumento repentino en la demanda para amamantar puede anteceder a una enfermedad del bebé. Aumentar la frecuencia de las tomas le ofrece una protección valiosa contra la enfermedad, ya que tu bebé estará recibiendo anticuerpos e inmunidad que tu cuerpo ha generado especialmente para él durante este periodo.

Otras veces el aumento en la frecuencia de las tomas puede estar relacionado a que tu bebé esté reaccionando a algo que comiste. Si tu bebé tiene signos de alergia o tú has notado que los patrones de las tomas de tu bebé cambian cuando comes ciertas comidas, podrías averiguar más sobre alergia e intolerancia a alimentos. Esta página podría serte útil.

Algunos bebés también piden el pecho con mayor frecuencia por otras razones. ¿Ha habido cambios significativos en tu vida? Por ejemplo, ¿una mudanza, vacaciones o visitas en la casa? ¿Has estado lejos de tu bebé más de lo usual últimamente? ¿Está tu bebé comenzando con la dentición? A veces los cambios en la rutina o nuevas etapas del desarrollo de tu bebé desencadenan un incremento en el deseo de amamantar para lograr mayor confort y tranquilidad.

En general, una lactancia frecuente y que dura varios días es esperable en ciertos momentos de los primeros meses de vida de tu bebé. Para algunos bebés esto puede suceder alrededor de las 3 semanas de nacido, a las 6 semanas, a los 3 meses y a los 6 meses de edad. El libro de Liga de La Leche “El Arte Femenino de Amamantar” los llama “brotes de crecimiento”. No se sabe exactamente por qué los bebés amamantados siguen este patrón. Sin embargo, las investigaciones han establecido que la mejor manera de mantener la producción de leche materna es amamantar siguiendo las señales que te da tu bebé. Permitiendo que el bebé amamante más frecuentemente en los días que así indica que lo necesita, aumentará la satisfacción de ambos derivada de amamantar. ¡Es más probable que tengas una producción adecuada de leche y que tu bebé crezca bien!

En esos días en que sientas que lo único que has hecho es amamantar, date el crédito de lo que has logrado, ¡satisfacer las necesidades de tu bebé y ayudarlo a aprender a confiar en ti! Probablemente disfrutes leyendo estas páginas sobre la importancia de amamantar a medida que te ocupas de las tomas frecuentes de tu bebé.

MI BEBÉ GANA PESO LENTAMENTE, ¿MI LECHE ES DE MALA CALIDAD?

Generalmente, excepto en condiciones de hambruna, la calidad de la leche materna no es altamente influenciada por la dieta. Incluso, si la dieta de la madre es menos que óptima, su leche sigue siendo la leche perfecta para su bebé.

Sin embargo, la cantidad de leche puede ser determinada por muchos factores. Es ciertamente posible que tu bebé esté cumpliendo su destino genético al ser pequeño. Pero es importante que el profesional de la salud que atiende a tu bebé no esté demasiado preocupado por su tamaño si pareciera (y está) poco saludable, además de ser pequeño. Si repentinamente ha caído en su propia curva de crecimiento, su circunferencia craneal está retrocediendo o está retrasado en su desarrollo, entonces podría ser necesario un cambio en su alimentación. Si sus tomas son escasas o poco intensas, es posible que no esté recibiendo suficiente alimento. Si regularmente duerme durante las tomas y no está succionando efectiva y eficientemente cuando amamanta, quizás no esté recibiendo suficiente leche. Podría ser un bebé de esos “fáciles de tratar” o “muy bueno” que no se queja mucho cuando tiene hambre, por lo que no demanda o da indicios de que necesita más comida para crecer óptimamente. Si usa chupete, esto puede causar una reducción en la producción de leche materna. Ciertos medicamentos y pastillas anticonceptivas también pueden reducir la producción de leche materna. La depresión post-parto también podría tener un rol en bebés subalimentados. Una consulta meticulosa con el médico, puede determinar si alguno de estos factores está involucrado.

ME GUSTARÍA HACER DIETA Y PERDER UN POCO DE PESO, PERO ¿SE VERÁ AFECTADA LA CALIDAD DE MI LECHE?

Una regla general es que tu pérdida de peso debería ser gradual, una libra (453 grs) por semana, siguiendo una dieta variada y balanceada, incluyendo alimentos naturalmente ricos en calcio, zinc, magnesio, vitamina B6 y ácido fólico. El ejercicio moderado, con la aprobación de  tu médico, es beneficioso y apropiado para una madre que da de mamar. A veces, solo una caminata rápida de media hora por la mañana con tu hijo en el carrito  puede ayudarte. Recuerda que tu cuerpo retuvo algunas reservas de grasa extra para poder amamantar a tu bebé en las primeras semanas, pero a medida que tu bebé crece y comienza con alimentos sólidos, alrededor de la mitad de su primer año, esas reservas de grasa serán menos necesarias. Incluso podrías observar que la pérdida de peso en ese momento ocurre sin mucho esfuerzo de tu parte.

Muchos nutricionistas sugieren a las madres que amamantan que no traten de perder peso a propósito durante los primeros dos meses posteriores al parto, porque durante ese tiempo la madre necesita recuperarse del parto y construir una buena producción de leche. No se recomiendan las dietas estrictas, las dietas de moda y la pérdida de peso muy rápida. La pérdida de peso gradual, la manera más segura, consiste en no perder más de 4 libras por mes (1.8 kg).

Otro aspecto que puedes considerar es si estás ingiriendo muchos alimentos procesados, que pueden ser cómodos pero que no son muy nutritivos.  ¡A veces las madres de niños pequeños pasan mucho tiempo preparando comidas saludables para sus hijos y se olvidan de alimentarse bien ellas mismas!

RECURSOS PARA INFORMACIÓN ADICIONAL

El Arte Femenino de Amamantar”: el libro de Liga de La Leche Internacional que incluye importantes referencias y recursos para la madre que amamanta. Su vasta profundidad de información objetiva hace de este libro una fuente necesaria para las madres que amamantan y su tono cálido y amable hace que sea un clásico que vale la pena volver a leer. “El Arte Femenino de Amamantar” es la guia definitiva, que incorpora la importancia de la maternidad a través de la lactancia materna al siglo XXI.

TRADUCIDO POR

Andrea Leiva

REVISADO POR

Silvia Tupper, LLL Chile
Polly Dean, LLL Chile
Silvia Belluccini, LLL Argentina
Amaranta Avendaño, LLL Argentina